• Asier Arregi

CONTAGIOSIDAD Y CAUSA REAL DE LAS PANDEMIAS GRIPALES: "Dicen que llueve y nos están meando"

Actualizado: may 19


La contagiosidad de la gripe de la pandemia de 1918 no se pudo demostrar y este brote coincidió con la puesta en atmósfera a escala planetaria de las ondas de radio.

El anterior gran brote pandémico de gripe fue en 1889, con la instalación también a escala planetaria de la corriente alterna. Las gripes de los años 50 con las nuevas señales de radar utilizadas en la II Guerra Mundial y la gripe de Hong Kong del 68 con nuevas señales de satélites. A partir de la instauración de la telefonía móvil se han multiplicado las muertes súbitas con parada cardíaca en deportistas. El auge de otras enfermedades cardíacas, diabetes o cáncer puede estar también muy relacionado con el aumento de tóxicos y campos electromagnéticos.

El pasado debería ser de aprendizaje para científicos y médicos. Para desgracia de la humanidad, no lo está siendo, más bien totalmente ignorado y manipulado. Además en nombre de la Ciencia, prostituida a la fuerza.

Desde un punto de vista científico medianamente aceptable de ninguna manera se puede admitir que un virus sea contagioso si no se han realizado pruebas científicas para verificarlo.

La hipótesis científica más rigurosa con los datos disponibles es que las enfermedades catalogadas como Influenza tengan su causa en las diferentes adaptaciones que hacen humanos y animales a cambios electromagnéticos en nuestro medio ambiente. Y que los fragmentos de ARN o ADN, llamados virus, sean un exosoma, subproducto celular humano creado dentro de la persona y no por contagio, una especie de "excremento celular".

Cada vez que el ser humano avanza con nuevos estímulos electromagnéticos artificiales, nuevos tipos de sintomatología se han ido constatando. Todo parece indicar que estamos ante un gran complot.

CONTAGIOSIDAD

Estoy leyendo “The Invisible Raimbow” de Arthur Fistenberg, y considero que debería ser de obligada lectura para todo médico. También muy recomendable para nuestros políticos, tan perdidos en estos tiempos y toda persona librepensadora. Y por supuesto, debería ser fuente de información para nuevas investigaciones científicas que vayan de verdad a solucionar el problema al que nos vamos a enfrentar en los siguientes años. Por ello, transcribo algunas informaciones que se exponen.

Con la pandemia de la gripe de 1918 (Gripe Española), la cual se suponía extremadamente contagiosa, un equipo médico en Boston, trabajando para el servicio público de salud (United States Public Health Service) entre noviembre y diciembre de 1918 y entre febrero y marzo de 1919, intentó concienzudamente demostrar su contagiosidad en un heroico intento, tal como se cuenta en el libro de Fistenberg:

Trataron de infectar a 100 voluntarios sanos, primero recolectando secreciones mucosas en una solución salina de boca, nariz, garganta y bronquios de pacientes en cama y con fiebre. Luego cada voluntario recibe 6 cL de esta mezcla en sus fosas nasales, garganta y ojos (y hasta una parte tragada). Ninguno de ellos enfermó.

En un nuevo experimento con nuevos donantes y voluntarios, eliminan la solución salina y transfieren el material directamente de nariz a nariz y de garganta a garganta, utilizando donantes del primer, segundo y tercer día de enfermedad. Ninguno contrajo la enfermedad.

Van más allá y deciden inyectar 20 cL de sangre de persona enferma en voluntarios sanos. Y tampoco. Entonces deciden recolectar material mucoso del aparato respiratorio, pasarlo por filtro Mandler y lo inyectan (3,5 cL) de manera subcutánea en 10 voluntarios. Y nada.

No se dan por vencidos y deciden exagerar “la vía natural” utilizando nuevos voluntarios y donantes. El voluntario da las manos al enfermo, se pone a su lado y charlan durante 5 minutos y al final, el voluntario recibe la respiración del enfermo a dos pulgadas de distancia. Después de repetirlo cinco veces, el enfermo tose cinco veces en la cara del voluntario...Entonces, el mismo voluntario repite lo mismo con otros 9 casos de enfermos de influenza en diferentes etapas de evolución de la enfermedad. Ningún voluntario enfermó.


CAUSA DE LAS PANDEMIAS

La hipótesis científica más rigurosa con los datos disponibles es que las enfermedades catalogadas por Influenza tengan su causa en las diferentes adaptaciones que hacen humanos y animales a cambios electromagnéticos en nuestro medio ambiente, sean naturales o artificiales.

El mismo nombre Influenza parece que viene porque en origen se creía que era causado por influencia de las estrellas. Tampoco andaba desencaminada la creencia. Noah Webster en 1799 (A Brief History of Epidemic and Pestilential Diseases, p. 38) advertía que si la atmósfera se electrificaba de forma inusual se creaban efectos en el sistema nervioso de las personas, irritabilidad y debilidad general. También hay documentación sobre brotes de gripe coincidentes con cambios en la actividad solar y en consecuencia, cambios electromagnéticos en la superficie de la tierra.

Cuatro veces en nuestra historia de forma muy clara han ocurrido rápidos cambios en los parámetros electromagnéticos por influencia artificial. La Influenza Electromagnética.

El primero en 1889, con la instalación a escala mundial de la corriente alterna. Coincide como un reloj, con lo que se conoció como Gripe Rusa, aunque su repercusión fue a escala mundial con una estimación de un millón de muertos.

En 1918, comienza la era de la radio, con la construcción de miles de antenas de señales LF y VLF, alterando las condiciones de la magnetosfera. La repercusión en las personas se traduce en la pandemia de la Gripe Española, también a escala mundial. Esta gripe se cebaba con personas jóvenes y sanas principalmente.

Buscando información sobre la incidencia de la gripe de 1918 he encontrado este plano. Me ha resultado muy curioso ver que existe cierto paralelismo con la situación actual del Covid-19 en la repercusión por países:

Fuente: Murray et al. (2006).

Al tratarse de ondas electromagnéticas en la atmósfera es posible que la forma peninsular o las diferentes litologías hagan efecto-antena a dichas frecuencias.

En 1957, comienza la era del radar con millares de torres instaladas en el hemisferio norte con el bombardeo de millones de vatios de microondas en la atmósfera, aunque las componentes en bajas frecuencias de estas señales afectan también las lineas magnéticas naturales del hemisferio sur. Resultado, una nueva pandemia, la Gripe Asiática de 1957, otra pandemia mundial que afectó especialmente a los niños.

En 1968 comienza la era de los satélites, que genera también cambios en el campo magnético terrestre, resultando en la Gripe de Hong Kong de 1968.

En los útimos años, a partir 1996 que comienza la era de la telefónía móvil, coincidiendo con el comienzo del aumento exponencial de muchas enfermedades, entre ellas, los fallos cardíacos en deportistas. Ya Marconi, el padre de la radio, viviendo muy cerca de sus antenas, tuvo 10 ataques cardíacos, entre ellos el que acabó con su vida a los 63 años.

El Dr. Samuel Milham en un artículo de 2010 sugiere que la diabetes, enfermedades del corazón y cáncer, verdaderas epidemias de nuestra era son en gran medida influenciadas por campos magnéticos artificiales.

Con las nuevas señales que decenas de miles de satélites ya están emitiendo actualmente (sólo la empresa Starlink pretende instalar 42.000 de ellos), es lo más problable que se generen síntomas nuevos para los médicos, no conocidos hasta ahora. Sobretodo con dificultades respiratorias causadas por la señal de 60 GHz.

Esta señal de frecuencia muy alta, en principio, nos afecta mucho menos estando bajo-tejado. Así, no será tan evidente el efecto de esta nueva señal, y el cuento del virus malo que te va a comer cuela mucho mejor, evitando así una respuesta negativa al despliegue de la cinco ge. Los millones de antenas que quieren ahora colocar para que la tecnología funcione (con otros dos grupos de frecuencias, entre 600 y 800 MHz, y entre 1 GHz - 6 GHz) van poco a poco instalándose y lo más probable es que nuevos “brotes” de síntomas puedan venir si todo sigue el plan que con maestría maquiavélica han diseñado.

En España la mayor instalación se ha realizado en Madrid. Igual que el virus, que en Madrid es más contagioso que en Zamora. En Vitoria el primer brote se dio en los aledaños de la única antena instalada.

Por los datos que tenemos el cambio electromagnético a nivel mundial que estamos viviendo en los últimos meses es mucho mayor que todos los anteriores, y todavía les queda mucho para ampliar. Veremos. En todo caso, nos tenemos que adaptar todos a las nuevas frecuencias: unos pasarán síntomas más severos con "positivos" en Covid-19, otros náuseas, transtornos gastrointestinales, dolores extraños de cabeza, en las sienes, habrá quien respire con dificultad o se maree...Sean los síntomas que sean, el dióxido de cloro (MMS, CDS) es una herramienta fundamental para salir de estas dolencias. Gracias Jim Humble, Andreas Kalcker y Josep Pámies!!!!!...como decía un muy querido harrijasotzaile en un anuncio: funtziona!


SITUACIÓN DE SUPRESIÓN DE LIBERTADES

De momento, estamos empezando a sufrir un fascismo encubierto y bien diseñado, en el que la información, la mera información, es susceptible de ser juzgada como peligrosa, y censurada, mientras machaconamente no paran de poner su información generadora de miedo en los medios.

No existe libertad de opinión ni de información, así, de un plumazo. Que cientos de científicos cuestionen la seguridad del 5G para la salud humana es considerado información peligrosa. Da igual que sean científicos del Instituto Karolinska como Olle Johanson. Y ya, suponer que haya relación entre 5G y coronavirus, herejía. Censura directa, bloqueo de cuentas y borrado directo de información. Y los demócratas siguen aplaudiendo.

Espero que poco a poco la humanidad vaya despertando. Que cada vez vaya aumentando más y más el número de personas que piense con libertad. Saliendo de estados de miedo, ganando en consciencia y conciencia, en amor.

Necesitamos parar a la élite psicópata que está diseñando toda esta manipulación psicológica, emocional y electromagnética. También son parte de nosotros, es parte de nuestro ser, como unidad que somos en el ecosistema planetario.


Estos días de confinamiento son también formidables para parar, meditar, amarse a uno mismo y ahuyentar todo tipo de miedos.


Es probable que la inteligencia enferma que está montando todo esto, también tenga miedo, y un miedo mayor al nuestro. Su miedo es nuestro despertar. Lo están demostrando y claramente mostrando con sus actuaciones fascistas de limitación de información, censura, repeticiones de informaciones terroristas (método Goebbels, etc.). De momento, toda esta maquinaria de propaganda, les está funcionando.

Dicen que llueve y nos están meando, dijo la sabia poetisa. Cuánta razón tenías, Gloria Fuertes.

En el planeta tenemos riqueza suficiente para vivir de manera sostenible, muy placentera, todos; eliminando radicalmente epidemias más sangrantes como el hambre, las guerras, los refugiados, los miles y miles de muertos en pateras del Mediterráneo, etc.

Somos muchos más que ellos, o por lo menos, tenemos el potencial de serlo, de tener el poder. Sin miedo y despiertos podemos muy fácilmente cambiar el rumbo de la humanidad en este Punto Crucial de nuestra historia como especie.



#gripe #5G #camposelectromagnéticos

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